"El Mundo está en las manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños" Paulo Cohelo.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Dicen que en este mundo no hay sitio para los dos, que tú y yo no podemos convivir, que no tiene sentido que yo esté aqui si tú ya existes.
Pero yo no estoy de acuerdo, somos como como el ying y el yang, pues cada vez que vos triunfa, en alguna otra parte de este planeta yo resurjo con más fuerza, dispuesta a combartirte. Siempre habrá quién se ponga de tu parte e intente debilitarme con guerras, hambre y muerte. Pero no podrán conmigo mientras viva en el corazón de cada niño. Y es que, siento decirte, compañero, que tienes las de perder, pues está, en la naturaleza del ser humano, desechar de sus recuerdos todo lo oscuro ya vivido.
De manera, que al mirar atrás, solo se acordarán de mi, de la ilusión que les hizo estremecer en cada gran momento de sus vidas, dejándote a ti, desolación, en un abismo frio y oscuro.
La pequeña niña no sabia lo que el futuro le deparaba, mientras jugaba en los columpios, se sentia la personita más poderosa del mundo, era capaz de alcanzar en sol, suspendida en lo más alto, con la punta de los pies, ese instante en que el columpio se paraba, y sentia la gravedad cero dentro de ella, queria saltar y salir volando, pero algo le ataba, era incapaz de soltar sus frágiles manos de la cadena fria y áspera y no llegaba a entender porqué. Quizás no fuera tan valiente como creia, ni tan especial como se sentía, NO, no podia ser eso, y cada día lo intentaba, subida al columpio, sintiendo la ilusión crecer dentro de ella a medida que se elevaba en el cielo.
...día tras día....
...año tras año...
...hasta caer en el olvido aquel recuerdo...
...y de pronto, la pequeña niña se habia convertido en una mujercita, con responsabilidades y reglas sociales, cuando, de repente, caminando sin destino alguno, apareció ante sus ojos ese viejo columpio, y al verlo, la pequeña niña, lo entendió todo, no era ella la que carecia de valentia, ni la falta de ilusión, era el mundo, la sociedad, la que desde bien temprano habia empezado a mermar su capacidad creativa, su imaginación.
Pero ya no era esa niña, y de pie frente al columpió decidió que solo ella marcaría sus límites, pues nunca era tarde para andar lo atrasado. Y allí, en ese parque en el que todavía se respiraba la risa de los niños pero que ahora estaba desierto, encontró el valor que habia estado perdido durante tanto tiempo, y subida en el columpio cogió fuerza como nunca antes lo habia hecho, notando mientras subia, como de nuevo aparecia la ilusión de antaño, pero diferente esta vez, pues al llegar a lo más alto, al quedarse suspendida rozando el sol con los pies, entendió que era el momento, el momento de saltar, de volar,de imaginar...
Caminas día y noche, andas el camino, te dices a ti mism@, “todo sea por lo que vendrá” y sigues caminando, un paso tras otro, primero un pie, luego el otro. Y pasas por lugares extraordinarios, praderas verdes y rojas llenas de amapolas, cascadas de agua cristalina y prados inmensos, pero no puedes parar, debes caminar hasta llegar a tú destino. Tan siquiera te das cuenta de la vida que hay a tú alrededor, porque te repites a ti mism@, una y otra vez, “todo sea por lo que llegará”, y continuas caminando.
Hasta que un día, exaust@, tropiezas con una pequeña piedra, y de repente, al levantar la cabeza, dispuest@ a volver a dar el primer paso, se revela ante ti el mundo que no habías podido percibir. La alegría y la vida que te rodeaba y que hasta ese momento no supiste apreciar.
Y es entonces cuando te das cuenta, que el destino no es lo que hay al final del camino, sino lo que hay en cada paso, en cada aliento.
Estas navidades me siento diferente, y no porque haya tenido más o menos regalos, o porque me haya tocado la lotería, sino porque siento que he evolucionado como persona.
Me noto diferente, y eso se nota a mí alrededor, no quiero decir con esto que sea la persona más feliz del mundo, pues estas navidades han sido unas de las más difíciles y dolorosas. Lo que intento decir, sin saber muy bien que palabras usar, es que me siento más realizada, y parte de la culpa, la tiene la gente que me rodea.
Son tantas las cosas que me han hecho cambiar en pocos días…y tantos los aspectos de mi que siento diferentes…
Por una parte, ha estado ese ingrediente amargo, el tener enfermo y triste a un ser querido nunca es fácil, y menos en estas fechas. Recuerdo como la semana pasada fue realmente mala, y es que, mi exceso de empatía y sensibilidad me hacen casi vulnerable ante estas situaciones. Te sientes tan impotente cuando no puedes mejorar la vida de aquellas personas que amas, que las ganas de salir corriendo se apoderan de ti, pero tu amor por ellos es demasiado fuerte y tu instinto de superación te ayuda a afrontarlo.
Claro…que también ayuda la gente que te rodea, y parte de esa gente es la que hoy me ha inspirado a escribir:
Desde esa amiga a kms de distancia, que sabes que, con unas pocas palabras será capaz de animarte, pues comparte tu empatía y tu forma de pensar; a unas risas con una llamada inesperada; o la familia, hasta llegar a los amigos de toda la vida que sabes que nunca te fallarán.
Y sobre una de esas amigas quería hablar, pues siento, sin saber muy bien cómo, que está ahora más cerca que nunca, aun habiéndose pasadolos últimos meses a unos cuantos países de distancia…
Siempre he sabido que era una amiga digna de tal nombre, pero por razones que se les escapan incluso al mejor antropólogo, no me había sentido tan unida a ella como en estos días. Siempre había sentido dentro de mi alguna contradicción que hacía que no me sintiera, en ciertos momentos, tan a gusto con ella como con otra gente, pero esos momentos, de repente, han desaparecido.
Puede que hayan ayudados sus gestos cariñosos, o que,algo en ella haya cambiado, quizás el viaje le ha hecho…..más que madurar…complementarse un poco más. Aunque también estoy segura, que la que ha madurado he sido yo, mis prontos desaparecen con el tiempo, y ese carácter, que me caracteriza, que me personaliza y que tan poca gente entiende, se va controlando.
Sea por la razón que sea, me alegro que haya pasado, no sé si será recíproco, pues solo puedo hablar por mí misma, pero me siento afortunada. Afortunada de toda la gente que hay en mi vida, afortunada de todo lo que me aportan, afortunada, amiga, de tener el privilegio de que estés en mi vida. Porque ahora se, Marina, que una carrera por el aeropuerto merece la pena más de lo que te puedas imaginar.
Miluji tě
lunes, 21 de diciembre de 2009
Dicen que este mundo es complicado, yo he llegado a la conclusión de que es la gente quien lo hace así.
Que pensáis que es mejor, ¿vivir en la incertidumbre sin dar el paso, o arriesgar todo por aquello que deseamos?
Sin duda la primera opción es mucho más confortable y cómoda en este mundo tan cruel en el que vivimos, pero en esta vida, mi mente, a través de las experiencias vividas, ha llegado a la decisión de pelear por lo que desea. Hace años se hubiera quedado arrinconada en la oscuridad, pero eso se acabó. Basta de esperar. Si deseas algo, sal y lucha por ello, y si al final no lo consigues, si acabas cayéndote y dándote el mayor ostión de tu vida, al menos sabrás que lo intentaste, que hiciste todo lo que estaba en tu mano para conseguirlo, y que si no alcanzaste la meta, quizás sería porque esta no estaba a tu altura. Y esa caída, aunque al principio creas que duele, solo te ayudará a admirar y valorar las cosas que de verdad importan en este mundo.
Porque te lo aseguro, que cuando llegue el día que alcances lo que perseguías, lo saborearás mucho mejor sabiendo que no te rendiste hasta encontrarlo.
Las vueltas que da la vida… actuaríais igual si supierais a donde os van a llevar determinados actos?? Es una buena pregunta, no creéis??
Sabéis, muchas veces me hubiera encantado saberlo… saber de antemano si determinada acción ibaa fastidiar la vida de alguien o si por el contrario sería el camino correcto.
Hoy mi cabeza da vueltas ella sola…porque tomé una decisión, actué conforme a unas ideas y aun no se cual será el resultado… mi corazón palpita con un ritmo extraño…al pensar en esa persona enloquece, pues hacía tiempo que no sentía algo así dentro de mi…esa incertidumbre de no saber si serás correspondida por quien te sientes atraída…sentirá lo mismo…o al menos existirá un ápice de atracción hacia mi…nadie lo sabe…quizá ni la persona en cuestión…todo mi mundo se vuelve extraño, cada sms recibido exalta los latidos de mi corazón, cada email en la bandeja de entrada , o cada comentario en el tuenti despiertan en mi una ansiedad que echaba de menos, pero que a la vez odio ahora mismo, pues no me deja conciliar el sueño.
No me refiero a estar locamente enamorada de esa persona, sino a esos primeros momentos de una relación en los que, sin saber cómo, te llama la atención… pasas unas semanas sin saber qué hacer, esconderlo o armarte de valor, y decides , que en esta vida, si no arriesgas no consigues lo que anhelas, asi que das el paso, esta claro que tampoco la conoces demasiado, hay muchas lagunas y muchas cosas por descubrir, pero hay algo que te ha llamado la atención, algo especial, que en pocas personas has visto, algo… detrás de lo cual sabes que esconde otras muchas cosas maravillosas, y por eso das el paso, un paso que ahora mismo hubieras hecho de mil maneras diferentes antes de cómo sucedió en realidad, pero bueno, nunca nada sale como esperabas, y la vida te enseña que no merece la pena planear demasiado las cosas…asi que aquí estamos, con el corazón palpitando, esperando saber algo…porque sea buena o mala la respuesta, al menos viviré sabiendo que no me quedé parada, sin intentarlo.
Llevo semanas intentando encontrar cientos de palabras que describan lo especial que eres, cuando solo hacen falta unas pocas líneas para conseguirlo. Gracias por ser tan especial, por ser una de esas personitas con una estrella diferente, capaces de sacar lo mejor de los demás, gracias por enseñarme lo que es realmente importante en esta vida.
Poca gente tiene la oportunidad de tener a alguien como tú en su vida, y yo me siento afortunada de ser una de ellas. Porque miras lo mejor en cada situación y apartas lo malo con una sonrisa siguiendo siempre a tu corazón.
No encuentro las palabras para decir todo lo que quisiera, y como en cierto modo éstas sobran… no cambies. Estoy segura de que la vida te depara grandes cosas…